(Desafío Blogger)
Me levanté esperando lo de siempre, un día cualquiera, de esos que pasan a olvido sin más, me incorporé y salí por el pasillo moviendo la cola a desgano dejando atrás mi percudida manta, dominado por mi urgencia matutina de echar un clorito me encamino al patio, esquivo el triciclo del pendejo y meo como vengo meando asiduamente desde el primero de enero un globo aerostático de mierda que cayó en el fondo y que el roñoso de mi amo no tira a pesar de las constantes quejas de la mujer, bajo cualquier alegato el tipo viene escapando al asunto….
Sí! Es una casa de mierda y mas de una vez pienso que si en lugar de caer un globo aerostático hubiese caído una bomba de hidrógeno flor de favor que me hubieran hecho y no me jodan con eso de que soy perro y que no pienso ni tengo pensamientos suicidas y que sólo actúo por instinto!... Disculpe… podría darse vuelta un segundo?... Ahí esta! Bueno mientras le huelo el culo le sigo contando, el día era hermoso, estaba nublado lloviznaba y una humedad de la puta madre, un día perfecto, un día de perros.
Jovial hinché las pelotas durante dos horas para que me dejen salir a la calle y una vez logrado mi objetivo primario caminé por toda la cuadra viviendo ese psicodélico momento que si uno no es perro no lo siente, es el éter denso… como se lo podría sintetizar? Simplemente diciendo que mi olfato duplicaba su capacidad y me ponía nervioso de sentir el aroma que sólo tiene el tajo de la perra pekinés del vecino en estos días.
Inhalo con fuerza y casi levito hasta la casa del lado, ni una bolsa repleta de estupefacientes podría lograr tal efecto, sentado espero la salida de “la Ñata” lleno de deseo cuando veo una figura canina en la esquina y salgo a su encuentro, era otro perro pero que mas dá pensé en ese momento, un vuelta y vuelta a modo de precalentamiento y vuelvo por la dama del perfumado tesoro con el arpón listo, acomodé al Toby del cogote con relativo cuidado, ya se que para los humanos ahí esta el esternocleidomastoideo y el trapecio, pero para nosotros es solo cuestión de morder fuerte o no. Una vez que le dí bomba me quedé parado mirando desde la esquina, él gruñía atrás mío y mordisqueaba las patas traseras para que me agache un poco por que es más petizo que yo, al rato se cansó de dar vueltas y se apasionó con una de mis patas. Interminables minutos pasaron esperando esa maldita perra con interminables empujoncitos del otro can de resumida contextura…
Tanta espera al final dio sus frutos, El vecino se aventuró a salir a comprar el pan y la ñata se le piró ni bien abrió la puerta, faldera como pocas tenía un mechoncito en la cabeza agarrado con un moñito diminuto color blanco, no más grande que dos pochoclos, la conozco hace años y encima cada vez que tiene cachorros queda mas pechugona… En cuanto la ví dejé atrás al Toby y salgo a trote galante con la cabeza erguida buscando que ella se percate de mi fatuo comportamiento… mimos, arrumacos, lamidas, mordidas de mentiritas… que felicidad, que plenitud, abotonados quedamos con la esperanza de que el atardecer nos encontrara...
No nos encontró, un infeliz paso con su auto al mango y nos empapó hasta el rabo, que impotencia! Que bronca! Cómo mierda no hay un lomo de burro! Y desagües!... desde ése día me prendió la idea firme de querer ser concejal del barrio! Puedo ganarle al gordo inútil del centro vecinal con facilidad me tengo fe... Aunque pasaron tres meses de esto y no encuentro apoyo y a cada pelotudo que le pido una firma siempre me termine diciendo lo mismo: “Que increíble historia para contar! El perro que habla!” me tengo fe…